Su actividad es frenética, continua e Incansable; "Es cierto, nunca dejo de darle vueltas a la cabeza", confiesa con un ligero rubor, Norman Foster, el arquitecto más influyente de nuestro tiempo...Ha creado el más grande y moderno aeropuerto del mundo de la China Olimpica trabajando en este emblema más de 50.000 personas.

Hace tan sólo cuatro años, durante un viaje
relámpago a Hong Kong, algunas de esas líneas salidas de su mano y garabateadas en una cuartilla eran apenas el bosquejo de un sueño, hoy se han convertido en el
aeropuerto más grande del planeta, el de Pekín. El escaparate de la nueva China que abrirá sus puertas al mundo el próximo mes de agosto, con la inauguración de los Juegos Olímpicos.
Norman Foster nos relata que es el resultado de un largo trabajo de investigación
que inició en 1981, con el aeropuerto de Stansted, en las afueras de Londres; continuó en 1992 con el aeropuerto Chep Lap Kok, de Hong Kong, y culmina con este proyecto.
Éste fue
el origen de todo. Nos inventamos un nuevo modelo de aeropuerto. Contrario a todo lo que se había hecho hasta entonces.
Bello y funcional. Y todos nos han seguido. En todos los aeropuertos, todos los servicios,
el cableado, estaba en el techo y eso impedía entrar la luz natural. Le dimos la vuelta en Stansted. Pusimos los
servicios en el suelo. Dejamos entrar la luz. Y le dimos otra dimensión al espacio. A partir de ahí, todos nos han copiado. Incluso lo han hecho en Madrid. La arquitectura
es la historia de las influencias y contrainfluencias. La arquitectura es la historia de la copia:
alguien innova y otros copian".Fuente|el país