Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.
Huyo un día, y ella no desistía, dos días y nada...En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte una pregunta?
- No he tenido este precedente con nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar...
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No
- ¿Yo te hice algún mal?
- No
- Entonces, ¿Porqué quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar...
Esta última frase nos invita a pensar en la razón por la que muchos de nosotros nos hemos preguntado ¿Porqué me pasa esto si yo no he hecho nada malo?...sencillo, porque no soportan verte brillar. la envidia es el peor sentimiento que puede sentir el ser humano.
Es bueno recordar que aunque nos hieran, no podrán tocarnos, porque nuestra luz seguirá intacta, nuestra esencia seguirá por siempre, pase lo que pase.
"Siempre le viene bien al hombre un poco de oposición. Los cometas se levantan contra el viento, no a favor de él". |Fuente/Vía|
La fuente de donde he sacado esta leyenda agradece a: Gracias J.José F.Q por tu valioso aporte...
sábado 12 de enero de 2008
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Leyenda: La envidia |
domingo 19 de agosto de 2007
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[Perú][Ica] Leyenda De La Princesa Incaica De Huacachina |
LAGUNA DE HUACACHINA
Ubicada a 5 Kilómetros al Sur-Oeste de la ciudad de Ica. Conserva su belleza paisajística gracias al espejo de agua que tiene la laguna rodeado de altos médanos, palmeras y añosos huarangos. En el año 1892 doña Angélica Olivetti de Perotti descubre las propiedades curativas de sus aguas e inicia la conservación de Huacachina como un Balneario medicinal muy concurrido por turistas y personas de diversas dolencias.
LEYENDA DE HUACACHINA
Cerca de este lugar vivía una Princesa Incaica joven y bella que conocían todos por Huacca-China (la que hace llorar).
Era una princesa de verdes pupilas, áurea cabellera y canta de manera que hay quién no haga llorar su canción, porque ella tiene un secreto y es el que su corazón quedó de un feliz varón.
La princesa busca un rincón tranquilo donde llorar y hallarse libre, cava ante el árbol y el hueco de un silo, donde hundir el dulce nombre de su amor.
Cierta vez, en el hueco que había abierto en la arena, ante el algarrobo, lleno de agua tibia se sumerge la princesa, su blanca desnudez mostraba, al salir del baño se envuelve en la sábana y al verse en el espejo, descubre un espía, un cazador, que a la visión de su belleza, prendado de sus encantos, vínose como un sátiro hacia ella. La princesa huye seguida obstinadamente por el cazador entre dunas y breñas en las cuales iba dejando la fugitiva ,trozos desgarrados de su manto, que por momentos dejaba ver su desnudez. La sábana quedó enredada cuando dió un ágil brinco, en un zarzal y la princesa desolada sin fijarse en nada, pero la sábana abierta se hizo arenal, huía la princesa con su espejo en alto, quiso dar ella un salto, pero tropezó ,y de su puño falto de fuerzas, se escapó el espejo roto, y ocurrió una conmoción. Pues el espejo se volvió en laguna y la princesa transformándose en una sirena ; que en las noches de luna sale a cantar su antigua canción.























