Muchos catedráticos universitarios gozan de mala fama,debido a que usan los mismos apuntes año tras año, cambiando ocasionalmente algunos temas para ajustarse a situaciones de actualidad.
Una tarde, mientras se asistía a clases, observábamos a un compañero sentado junto a nosotros, sin lapicero, sin papel y con los brazos cruzados. El profesor observó esto también, y despues de echarle miradas de tiempo en tiempo al estudiante, dijo al fin:
-Perdone ,joven : ¿porqué no está tomando apuntes?
-No me hacen falta-respondió el joven-mi padre me facilita lo que usted le dictó.
En el último año de la universidad, teníamos la costumbre de poner a prueba la paciencia de los nuevo catedráticos.Solo quedábamos satisfechos cuando nuestros esfuerzos provocaban una explosión de cólera.
Poco antes de que nuestro nuevo profesor de economía comenzara su primera clase, alguien prendió fuego a un periódico.
El hombre entró en el aula llena de humo y anunció simplemente:
"Por favor, siéntense. Y gracias por la calurosa bienvenida"
Se ganó nuestro eterno respeto.
jueves 9 de agosto de 2007
PIcardías Universitarias
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